En nuestra vida cotidiana, estamos permanentemente en contacto con anuncios publicitarios procedentes de distintos medios de comunicación (televisión, radio, prensa, Internet). Los anuncios se caracterizan por su finalidad de persuadir a los consumidores, así como por su brevedad, originalidad, el deseo de transmitir una serie de valores que todo el mundo anhela alcanzar, entre otros aspectos de interés. No obstante, preocupa el hecho de que una buena parte de los anuncios se caractericen por su fuerte contenido machista, así como por perpetuar determinados tipos de comportamientos que relegan a la mujer al ámbito del hogar y a la realización de las tareas domésticas. Otros, en cambio, la convierten en un mero objeto sexual. Sin embargo, los hombres aparecen ligados a las ideas de poder, fortaleza y valentía, por citar tan solo algunos ejemplos.
A continuación, recogemos vídeos de diferentes tipos de anuncios publicitarios (de productos de limpieza, desodorantes, coches de alta gama). Tras el visionado de los mismos, intenta analizar dos de ellos atendiendo a los tres rasgos del lenguaje publicitario: concisión, originalidad y ponderación. Acto seguido, comenta si nos encontramos ante una publicidad sexista o no y por qué.